
El amor nos hace vulnerables, y cuando las parejas pierden el contacto emocional, surgen conflictos que reflejan inseguridad y miedo al abandono. A través de ejemplos de parejas en crisis, se muestra cómo discusiones aparentemente banales (sobre dinero, crianza de los hijos o infidelidades) esconden problemas más profundos: la falta de conexión emocional y la sensación de no ser valorados o comprendidos. Estas peleas son, en realidad ?protestas de separación?, donde cada miembro de la pareja busca reconectar con el otro.
El pánico primigenio
La teoría del apego explica que la persona amada es nuestro refugio emocional. Cuando esta conexión se pierde, surge el miedo, activando la amígdala, ?el centro del miedo? en el cerebro. Este miedo puede manifestarse de dos maneras: exigiendo atención o aislándose para protegerse. En parejas con vínculos frágiles, este ?pánico primigenio?, genera ciclos de conflicto y distanciamiento, donde cada uno reacciona de manera defensiva, perpetuando la desconexión.
Los «diálogos malditos»
Las discusiones destructivas en las parejas suelen seguir patrones específicos, denominados ?diálogos malditos?.
Los más comunes son:
Protesta de demanda-retirada (protest polka):
Este es el ciclo más común donde una persona demanda atención, afecto o una respuesta emocional y la otra persona se retira o se vuelve defensiva. La persona que demanda puede parecer crítica o exigente, mientras que la que se retira puede parecer indiferente o distante. Este ciclo crea una espiral negativa donde ambos se sienten más heridos y desconectados.
Persecución y retirada (find the bad guy):
En este ciclo, ambos miembros de la pareja se sienten atacados y se ponen a la defensiva. Ambos buscan culpar al otro de los problemas en la relación.
Este ciclo se caracteriza por acusaciones mutuas y defensivas, lo que aumenta la hostilidad y la desconfianza entre los miembros de la pareja.
Aquietamiento mutuo (freeze and flee):
En este ciclo, ambos miembros de la pareja se retiran emocionalmente. Evitan el conflicto y cualquier discusión sobre sus problemas emocionales. Esto crea una relación distante y fría, donde ambos se sienten solos y desconectados, y la intimidad emocional disminuye drásticamente.
Estos diálogos reflejan una ansiedad subyacente por la pérdida del vínculo emocional, pero las parejas suelen quedarse atrapadas en el contenido superficial de las discusiones, sin abordar el problema de fondo.
Momentos clave de apego y desapego
Momento de amenaza: Cuando uno de los miembros percibe una pérdida de conexión o seguridad, desencadenando miedo y ansiedad.
Momento de reparación: La oportunidad de restablecer el vínculo, si la pareja responde con empatía y apoyo.
Momento de reconexión: Cuando la pareja logra sincronizarse emocionalmente, recuperando la sensación de seguridad.
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